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¿Cómo evaluamos las habilidades sociales?

Aspectos metodológicos

Las habilidades sociales de la persona con síndrome de Down son fundamentales para lograr una integración positiva en el contexto educativo. En este sentido, nos parece muy esclarecedor el trabajo realizado por Díaz-Aguado, Royo García y Martínez Arias (1995), en torno a la integración educativa de alumnos con necesidades educativas especiales (n.e.e.).

Las autoras, en una colección de cinco volúmenes editados por la ONCE en 1995, y que llevan por título genérico Todos iguales, todos diferentes, profundizan en la evaluación de la competencia social de los alumnos con n.e.e., y exponen las directrices para una intervención eficaz en esta área.

Debemos aclarar que la obra de las autoras citadas no hace referencia de manera específica a alumnos con discapacidad intelectual, sino a todos aquellos que, por diferentes circunstancias, presenten necesidades educativas especiales.

En el capítulo tres titulado: "La evaluación de la competencia social a través del conocimiento de estrategias de interacción con los compañeros", incluido en el volumen Instrumentos para evaluar la Integración Escolar, se expone que uno de los grandes potenciales de la educación integrada es su posibilidad de favorecer el desarrollo de la capacidad de adaptación del alumno a un entorno complejo, diverso y exigente. La mera presencia de un niño con necesidades educativas en el aula, sin embargo, no garantiza su integración social. Para que ésta sea eficaz es importante que los alumnos tengan la competencia social necesaria que les permita interactuar adecuadamente con sus compañeros.
Las autoras utilizan para evaluar el nivel de competencia social los siguientes instrumentos:

CEIC: Conocimiento de Estrategias de Interacción con los Compañeros. Consta de ocho historias que plantean situaciones o problemas sociales orientados a iniciar relaciones, ayudar a otro niño, resolver conflictos y conseguir objetivos.

CEICA: Entrevista sobre Estrategias de Interacción con los Compañeros para Adolescentes. Trata de evaluar la forma de definir las situaciones sociales de cierta ambigüedad, como las bromas o los conflictos de una gravedad relativa; el control de los procesos emocionales negativos que se suscitan en dichas órdenes; la jerarquía que se establece entre estrategias de distintos órdenes; y la anticipación de consecuencias y expectativas de autoeficacia.

Además de los utilizados por las autoras, existen varios procedimientos de evaluación cuya combinación puede ayudar a conocer las verdaderas necesidades en materia de entrenamiento en habilidades sociafectivas.

  • Observación natural y observación en situaciones artificiales. La primera consiste, lógicamente, en observar al sujeto cómo realiza determinadas habilidades exigidas por la situación natural. Por ejemplo, podemos observar como se comporta un joven con síndrome de Down en una Oficina de Información, en una ventanilla del Metro, en un comercio, etc. La observación en situación artificial implica simular un determinado contexto y comprobar las habilidades que el sujeto tiene para responder al mismo. El inconveniente de este sistema es que, al ser simuladas, pueden distorsionar la conducta del sujeto. Sin embargo, al estar muy estructuradas facilitan la evaluación. En ambos casos es importante que la actitud del observador sea lo más discreta posible para no interferir en la conducta del sujeto. También es fundamental que el observador cuente con un sistema de registro de conductas apropiado y exhaustivo (escalas de conductas).
  • Informes de otras personas. Para evaluar las habilidades sociales, las valoraciones de padres, profesores y compañeros resultan imprescindibles. Los informes y escalas ayudan e estas personas significativas a proporcionar toda la información necesaria. Dentro de este procedimiento el sociograma es ampliamente utilizado en contextos escolares. Permite conocer las preferencias y detectar a los niños que se encuentran aislados o rechazados.
  • Autoinformes. Tienen como objetivo recoger la percepción que el propio sujeto tiene sobre sus habilidades y dificultades. Instrumentos como los cuestionarios, registros de autoobservación y entrevistas personales pueden ayudar a analizar lo que el sujeto piensa sobre sus dificultades de relación.

Instrumentos de evaluación

En este apartado presentamos dos de los instrumentos específicos más aplicados para la evaluación de las habilidades adaptativas de las personas con discapacidad intelectual. Ambos sistemas, de origen americano, han sido adaptados en nuestro país por equipos de investigación de importantes universidades:

  • Inventario de Planificación de Servicios y Programación Individual (ICAP), adaptado por la Universidad de Deusto
  • Sistema de Evaluación y registro del Comportamiento (West Virginia - UAM), adaptado por la Universidad Autónoma de Madrid. Si bien ambos instrumentos tienen como objetivo último el diseño de planes de intervención, existe una diferencia significativa entre ambos. El ICAP es considerado un sistema normativo, esto es, el sujeto evaluado obtiene una puntuación de acuerdo a los baremos establecidos. El West Virginia, sin embargo, se basa en un sistema centrado en criterios de ejecución, es decir, describe las habilidades que posee el sujeto en las distintas áreas evaluadas.

Indicábamos anteriormente que ambos sistemas evalúan las habilidades adaptativas generales del sujeto de múltiples áreas. Una de ellas es, obviamente, el nivel de competencia social y de comunicación del sujeto, la cual describimos con más detalle a continuación.

Asimismo, incluimos una relación de otros instrumentos de medida ampliamente utilizados en investigación aunque no son específicos para colectivos de personas con discapacidad intelectual.

a) ICAP - Inventario para la Planificación de Servicios y Programación Individual.

b) WEST VIRGINIA - UAM. Sistema de Evaluación y Registro del Comportamiento.

c) Otros instrumentos de evaluación

a) ICAP - Inventario para la Planificación de Servicios y Programación Individual.
Adaptación española realizada por el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universidad de Deusto. Bilbao: Mensajero 1993

El ICAP es un sistema de evaluación de la conducta adaptativa, formado por 77 ítems, distribuidos en cuatro escalas:

Destrezas motoras
Destrezas sociales y comunicativas
Destrezas de la vida personal
Destrezas de la vida en comunidad

En concreto, la escala Destrezas sociales y comunicativas evalúa las destrezas implicadas en la interacción social de distintos entornos y también la comprensión y expresión del lenguaje transmitido a través de signos, de forma escrita u oralmente.

Cada ítem es puntuado de 0 a 3 de acuerdo a la frecuencia o calidad de ejecución. Esta valoración permite obtener las siguientes puntuaciones normativas:

Puntuaciones de escala
Puntuaciones de edad
Rangos instructivos
Puntuaciones diferenciales de escala
Percentiles
Puntuaciones típicas
Índice de rendimiento relativo
Niveles de funcionamiento
Intervalo de confianza

Este inventario también permite evaluar problemas de conducta.

En cuanto al procedimiento, está diseñado para ser completado por alguien que conozca bien al sujeto, a partir de una relación cotidiana de un mínimo de tres meses. Su aplicación dura aproximadamente 20 minutos.
En resumen, es un instrumento que permite fundamentar con solidez decisiones con respecto a la planificación y programación de servicios y planes de intervención.

b) WEST VIRGINIA - UAM. Sistema de evaluación y registro del comportamiento adaptativo en el retraso mental.
Adaptación española realizada por el Departamento de Diagnóstico Psicológico y Medida de la Universidad Autónoma de Madrid. Madrid: MEPSA 1989

El sistema de Evaluación West - Virginia UAM es un procedimiento objetivo conformado por un amplio rango de contenidos, que permite planificar y diseñar programas de intervención.

El sistema WV - UAM de Evaluación y registro del Comportamiento Adaptativo es el resultado de la labor de traducción, adaptación y cambios estructurales introducidos sobre el sistema de Estados Unidos W.V.A.A.T.S. (West Virginia Assessment And Tracking System).

Tanto el WVAATS como el WV - UAM Evaluación y Registro, parten de la idea de que los diferentes comportamientos de los sujetos son el producto de un aprendizaje; por tanto se asume que cualquier comportamiento complejo puede aprenderse si se descompone en repertorios de conductas simples y se planifica adecuadamente la secuencia de entrenamiento para facilitar su adquisición. Bajo estos supuestos, se elaboraron las escalas, de tal forma que permitieran ir de una evaluación general del comportamiento a una especificidad mayor de los repertorios conductuales correspondientes.

Desde una perspectiva metodológica, el WV - UAM Evaluación y Registro pertenece a las técnicas de evaluación conductual basada en criterios de ejecución, ya que no compara al sujeto con un grupo normativo, sino que pretende conocer el estatus del equipamiento del sujeto respecto a un nivel de dominio establecido o criterio.
Cubre seis áreas de evaluación, con subáreas en cada una de ellas:

Área sensorial
Motricidad
Autonomía personal
Comunicación
Aprendizajes escolares
Habilidades específicas


Dentro del área "Comunicación" se contemplan loas siguientes subáreas:

Interacción social (ítems 65 - 72)
Lenguaje receptivo (ítems 81 - 85)
Lenguaje expresivo (ítems 89 - 96)

Los tres medios de recogida de información en la evaluación que guían la posterior intervención son la entrevista con allegados, la observación directa y la observación en situaciones artificiales.

c) Otros instrumentos de evaluación

A continuación, recogemos algunos de los instrumentos de evaluación más conocidos y aplicados en múltiples investigaciones.

Instrumentos estandarizados
Batería de Socialización (BAS - 3) de Silva y Martorell
Cuestionario de Soledad Infantil (CUSOI) de Ashe y cols.
Escala de Competencia Percibida (COPE) de Harter
Cuestionario de Actitudes y Estrategias Cognitivas Sociales (AECS) de Moraleda y cols.
Batería de Habilidades en la Solución de Problemas Interpersonales para el Ciclo Inicial de Pelechano
Cuestionario de Educación Emocional (CEE) de GROP
Cuestionarios de Comunicación de Marroquín y Villa: Cuestionario de Comunicación Interpersonal, Cuestionario de Comunicación Intrapersonal y Cuestionario de Pensamientos Distorsionados

Instrumentos cualitativos Test de Evaluación de Habilidades Cognitivas de Solución de Problemas Interpersonales (EVHACOSPI) de García y Magaz
Escala Magallanes de Hábitos Asertivos en Casa y en el Aula (EMHAS) de García y Magaz