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Jesús Flórez

Catedrático de Farmacología
Facultad de Medicina, Universidad de Cantabria
Santander

Suplementos nutritivos y fármacos

Tanto en Internet como en la prensa no especializada, aparecen con inusitada frecuencia y gran despliegue informativo noticias y datos que intentan destacar los beneficios que la administración de determinados suplementos nutritivos produce para la salud y la energía vital de las personas con síndrome de Down, incluida la mejoría de sus cualidades intelectuales. Estas informaciones suelen dejar confundidos y perplejos a los profesionales sanitarios, porque no aparecen en sus publicaciones científicas y médicas. En cuanto a los padres y familiares de las personas con síndrome de Down, se sienten muy vulnerables frente a la presión externa de los medios de comunicación, y gastan abundante dinero en adquirir los medicamentos que contienen fórmulas con tales suplementos, a pesar de que no se ha podido demostrar todavía sus pretendidos beneficios.

Ya en la década de 1960 apareció en Estados Unidos la fórmula del Dr. Turkel que contenía 48 ingredientes. En la de 1980 surgió un trabajo de la Dra. Harrell y colaboradores que trataba de demostrar que la administración de ciertas vitaminas, ciertos minerales y hormona tiroidea mejoraban la inteligencia de niños con síndrome de Down, aunque todos los intentos realizados por otros autores para confirmar esos resultados fueron un fracaso. Otras fórmulas actualmente más promocionadas y populares son:

- MSB Plus, de Nutri-Chem Laboratories (Canadá). Contiene la fórmula inicial de Turkel con más de 40 ingredientes.

- NuTriVen-D, de International Nutrition. Su formulación es bastante parecida a la anterior, aunque las dosis de nutrientes varían.

- Haps Caps, promocionada por las Warner Clinics de Estados Unidos

El sistema de promoción más empleado es el de mostrar en boletines informativos muy difundidos la buena evolución que sigue un niño con síndrome de Down en su salud y en su desarrollo, que está tomando uno de estos productos. Los mismos padres se prestan a exponer sus testimonios. Por supuesto, nunca sabremos si la buena evolución y el buen desarrollo se debe a tales fórmulas de nutrientes y vitaminas, y no a las demás formas de atención e intervención que el niño recibe; ni si disfrutaría de esa misma buena evolución en caso de que dejara de tomar los nutrientes. Dos requisitos indispensables de una buena prueba terapéutica.

Dada la enorme repercusión que todas estas campañas promocionales tienen sobre las familias de personas con síndrome de Down, que lógicamente tratan de conseguir todos los recursos posibles en beneficio de sus hijos, es preciso que abordemos este problema y lo analicemos con objetividad. En primer lugar, debemos saber si existe una base teórica de la que podamos deducir que los suplementos nutritivos pueden mejorar algunos cuadros de la patología propia del síndrome de Down. Y en segundo lugar, habremos de analizar de manera crítica los resultados obtenidos por los ensayos clínicos realizados hasta ahora con tales suplementos, para determinar si hay pruebas científicas de que efectivamente mejoran la evolución de una persona con síndrome de Down.

Bases Teóricas

¿Qué entendemos por estrés oxidativo?

Es frecuente escuchar como razón para dar estos suplementos que en el síndrome de Down existe estrés oxidativo, y que estos suplementos consiguen neutralizarlo.

Se define el estrés oxidativo como el resultado de un desequilibrio entre la producción espontánea en el organismo de radicales libres derivados del oxígeno y la capacidad de neutralizarlos con sustancias antioxidantes. Estos radicales libres son moléculas muy activas, con una gran capacidad de reaccionar con otras moléculas de las células a las que oxidan, las cuales se convierten en elementos tóxicos capaces de lesionar y destruir componentes de las células (membranas celulares y otros elementos). Normalmente, la producción espontánea de radicales libres derivados del oxígeno es neutralizada por la presencia de otros elementos antioxidantes, también endógenos; pero si la producción de radicales libres supera a la de elementos antioxidantes, surge el desequilibrio: aparecen signos de estrés oxidativo, de lesión celular, que sólo podrá ser tratado mediante la administración complementaria y adicional de productos antioxidantes.

¿Existe estrés oxidativo en el síndrome de Down?

Uno de los genes que se encuentran en el cromosoma 21 es el gen SOD que regula la síntesis de la enzima superóxido dismutasa. La función de esta enzima consiste en convertir radicales superóxido en peróxido de hidrógeno, el cual es posteriormente transformado en agua mediante otras enzimas, la glutation peroxidasa y la catalasa. El peróxido de hidrógeno es peligroso porque puede reaccionar con metales como el hierro y formar radicales hidroxilo, que es un radical libre derivado del oxígeno altamente peligroso para las células.

Pues bien, con enorme frecuencia existe en el síndrome de Down un aumento de actividad de la enzima SOD, resultante del hecho de que hay tres genes SOD en lugar de dos (al tratarse de una trisomía del cromosoma 21). Esto significa que puede haber una tendencia a producirse gran cantidad de peróxido de hidrógeno. Puesto que algunos datos apuntan a que no hay un incremento paralelo en la actividad de la glutation peroxidasa y catalasa en determinados órganos (por ejemplo, en el cerebro), surgiría un desequilibrio entre la mayor producción de radicales libres, por una parte, y su neutralización por otra; es decir, habría un estrés oxidativo causante de la lesión celular que se aprecia en muchas células de los organismos con síndrome de Down.

Ciertamente, se ha demostrado que hay un incremento de la peroxidación de lípidos en el cerebro de personas con síndrome de Down, lo que indica la existencia de este estrés oxidativo. Para algunos investigadores, algunos de los problemas inmunitarios que presentan los individuos con síndrome de Down serían consecuencia también de esa mayor producción de radicales libres. Y esa mayor tendencia al envejecimiento prematuro que se observa en la población con síndrome de Down podría igualmente explicarse, aunque sólo en parte, por el incremento de la producción de radicales libres. El remedio estaría, por consiguiente, en elevar el contenido de sustancias antioxidantes. Y, de hecho, cuando se cultivan neuronas provenientes de cerebros de fetos con síndrome de Down, en las que ya se aprecia el aumento de radicales libres y su mayor tendencia a la destrucción celular, la aplicación de sustancias antioxidantes al medio de cultivo consigue un cierto grado de protección neuronal.

En resumen: existen algunas pruebas de que existe un aumento de estrés oxidativo en los organismos con síndrome de Down: mayor presencia del gen SOD, mayor peroxidación de lípidos, mayor número de productos derivados de la lesión oxidativa del ADN, posibilidad de que agentes antioxidantes contrarresten la acción tóxica que se observa en células cultivadas provenientes de tejidos de personas con síndrome de Down. Esto significa que el exceso de producción de radicales libres derivados del oxígeno podría demandar la utilización de mayores cantidades de nutrientes antioxidantes, como pueden ser la vitamina C, la vitamina E, el beta-caroteno y el selenio (un cofactor de la glutation peroxidasa). De este modo, incluso si hay concentraciones normales en sangre de estos nutrientes podría existir un déficit funcional debido al exceso de demanda. Esto abre la posibilidad de que determinados problemas inherentes al síndrome de Down pudiesen ser mejorados mediante suplementos de nutrientes antioxidantes. Y así es como nace la propuesta de que se administren abundantes suplementos de tales nutrientes a las personas con síndrome de Down, con la esperanza de que frenen su deterioro funcional de determinados órganos, incluido el cerebro.

¿Dónde está el problema?

El problema está en que, por sólidas y convincentes que parezcan algunas razones teóricas para plantear una determinada solución terapéutica práctica, ésta sólo es aceptable cuando se demuestra que, de verdad y en la práctica, consigue solucionar el problema para el que va dirigida. Es decir, en nuestro caso lo que hay que demostrar es que la administración de esos suplementos mejora realmente y objetivamente la evolución natural de las personas con síndrome de Down en algunos de sus problemas (cognitivos, neurológicos, inmunitarios, evolutivos, etc.), y que esa mejoría se debe a esos suplementos y no a otras medidas terapéuticas que también se aplican, como pueden ser las vacunas, la buena práctica educativa, la mayor riqueza ambiental, los mejores cuidados sanitarios y sociales que en general se van aplicando.

Requisitos de un buen ensayo clínico

Para ello es necesario plantear ensayos clínicos con buenos criterios científicos. ¿Qué significa esto? Al planificar el ensayo, es preciso tener en cuenta, como mínimo, las siguientes consideraciones:

- Disponer de, al menos, dos grupos de similares características: misma edad, mismo nivel intelectual, mismo nivel social, mismas ayudas educativas y cuidados sanitarios. Uno de los grupos recibe los nutrientes cuya utilidad queremos definir y el otro no recibe nada o, mejor dicho, recibe aparentemente las mismas pastillas, o jarabe, o cápsulas, pero con un contenido inerte, lo que se llama placebo.

- La función del placebo es conseguir que ni los interesados ni los padres se dejen influir por el hecho de sabe r si están tomando o no la medicación, ya que cualquier influencia psicológica suele repercutir en los resultados. Se sabe muy bien que basta que uno sepa que esté tomando algo para mejorar la salud para que ya se sienta mejor. Por este motivo, los interesados, sus familiares, sus profesores o fisioterapeutas o logopedas no deben saber si están tomando el producto activo o el placebo.

- Además, quienes valoren periódicamente la evolución de los individuos con síndrome de Down tampoco deben saber quién está tomando la medicación y quién no, para no dejarse influir. Esto es lo que se llama una prueba "doble ciego".

- Deben quedar muy bien definidos los parámetros que se van a evaluar.

- Por último, el número de individuos en cada grupo debe ser lo suficientemente elevado como para poder realizar después un estudio estadístico matemático que permita definir bien si ha habido diferencias entre los dos grupo.

Pues bien, se han publicado hasta ahora varios trabajos sobre los resultados obtenidos con los suplementos con nutrientes y otros productos farmacológicos administrados a personas con síndrome de Down, incluidos el zinc, selenio, preparados de megavitaminas/minerales, vitamina A, vitamina B6 y sus precursores, etc. Los resultados son variados, pero casi todos los trabajos presentan graves fallos metodológicos: o no hay grupo control, o no se hacía en condiciones "doble ciego", o el número de sujetos era muy pequeño, o pertenecían a edades nada homogéneas, o el tiempo de estudio era muy corto. En definitiva, las conclusiones que se alcanzan no están bien fundamentadas por lo que no se pueden admitir.

Resultados alcanzados

Suplementos megavitamínicos/minerales

En 1981, Harrell y col. estudiaron 22 niños con discapacidad intelectual, de 5 a 15 años de edad, de los que 5 tenían síndrome de Down, y los sometieron a tratamiento con un preparado de megavitaminas/minerales o con placebo durante 4 meses. Tras la primera fase, todos recibieron ese preparado durante otros 4 meses. El preparado consistía en 11 vitaminas y 8 minerales a altas dosis, que incluía vitamina C, 1500 mg y vitamina E, 600 UI diariamente. Los investigadores informaron que había mejorías dramáticas en el CI, crecimiento, aspecto físico, lenguaje, niveles educativos y salud en general. Este estudio presentaba graves problemas metodológicos; de entrada el número inicial bajó de 22 a 16 y el de niños con síndrome de Down de 6 a 4. Pero los resultados estimularon la realización de más pruebas por parte de otros grupos. Se hicieron entonces 6 nuevos ensayos bien controlados entre 1983 y 1989, utilizando los mismos suplementos vitamínico/minerales, de forma que entre todos se estudiaron 161 personas con síndrome de Down de edades entre 6 meses y 40 años. Ninguno de estos estudios demostró mejoría alguna en el CI, aspecto físico o salud en general.

Suplementos de vitamina A

Hay algún estudio que indica que puede haber mala absorción de vitamina A en personas con síndrome de Down, lo que originaría niveles bajos en sangre de esta vitamina; pero en otro estudio realizado con mayor población no se confirmó este dato, y otros varios trabajos han observado concentraciones normales en sangre de vitamina A. Es posible que esporádicamente algún individuo pueda tener peor absorción de vitamina A y niveles bajos. Existe un trabajo de 1978 en el que se agrupó a 23 individuos con síndrome de Down y a sus hermanos, y a todos ellos se les asignó al azar la administración de 1000 UI/día de vitamina A o de placebo durante 6 meses. Antes de iniciar la administración, los que tenían síndrome de Down en ambos grupos presentaban infecciones con mayor frecuencia que sus hermanos, y conforme avanzaba el tratamiento, fue disminuyendo esta diferencia en infecciones entre hermanos con y sin síndrome de Down que habían recibido la vitamina, mientras que se mantuvo en los que no la habían recibido. El estudio ofreció algunos fallos metodológicos que impiden sacar conclusiones firmes.

Debe recordarse que dosis altas de vitamina A y vitamina D pueden llegar a provocar toxicidad.

Suplementos de vitamina B6 y 5-hidroxitriptófano

La razón de suministrar estos productos es la aparición de bajos niveles de 5-hidroxitriptamina (5-HT) en la sangre de personas con síndrome de Down, a causa de un déficit de 5-HT en las plaquetas. Se pensó que lo mismo ocurriría en las neuronas y que eso sería causa de la hipotonía muscular. El 5-hidroxitriptófano es un aminoácido precursor de la 5-HT. No se ha confirmado que las neuronas de las personas con síndrome de Down tengan menor cantidad de 5-HT. Estudios iniciales mal diseñados mostraron mejoría del tono muscular en grupos pequeños de niños con síndrome de Down. Estudios posteriores bien controlados en 108 niños con síndrome de Down tratados durante 3 años con vitamina B6/5-hidroxitriptófano no mostraron mejoría clínica significativa alguna frente a los que no habían tomado dicha combinación.

Suplementos TNI (Targeted Nutritional Intervention)

A juzgar por lo que se ve en Internet y en las publicaciones no profesionales, este tipo de suplementos constituyen la terapéutica nutritiva más popular que se propone para las personas con síndrome de Down. Sus defensores alegan haber identificado las anomalías bioquímicas propias del síndrome de Down, y han formulado un suplemento nutricional que aborda directamente tales anomalías. Un producto típico contiene unos 56 nutrientes, incluidos los minerales, las vitaminas, las enzimas, los electrolitos, etc. Por desgracia, no es posible encontrar publicado ningún ensayo clínico sobre la eficacia y la seguridad de estos suplementos. Pero en uno de ellos, por ejemplo, aparece la dosis de 1000 mg de vitamina C que puede ser peligrosa para niños, ya que se ha visto que la dosis diaria de 500 m a adultos puede resultar pro-oxidante.

Aminoácidos

En las tres fórmulas más populares (MSB Plus, NuTriVene-D y Haps Caps) y en otras aparecen aminoácidos, basándose en un trabajo de Lejeune de 1992 en el que describía una deficiencia constante de serina y un exceso de cisteína y lisina. Proponía que la administración complementaria de ciertos aminoácidos podría equilibrar los niveles plasmáticos, haciéndolos más similares a los de un organismo normal. Este trabajo sobre aminoácidos no pudo ser confirmado en otro estudio.

Algunos afirman que la sobreexpresión del gen de la cistationina beta-sintasa provoca una deficiencia funcional del ácido fólico, de modo que aunque sus niveles en sangre sean normales el organismo no lo utiliza bien y no puede reparar el ADN que se encuentre lesionado. El hecho es que otros estudios no encuentran niveles altos de la cistationina beta-sintasa.

Suplementos de zinc

El zinc forma parte de la enzima SOD. La propuesta de utilización en el síndrome de Down se basa en estudios en los que se ha demostrado que algunos individuos con síndrome de Down tienen niveles bajos de zinc en sangre. De los 16 estudios realizados, en 13 se demuestra cierto descenso y en 3 no se observan cambios.

Se han realizado 7 ensayos clínicos sobre administración de zinc, pobremente controlados (sin placebo y sin estudio "doble ciego"), en un total de 168 individuos con síndrome de Down de edades comprendidas entre 2 y 22 años. En todos ellos se aprecia una cierta mejoría de la función inmunitaria analizada con pruebas de laboratorio. Existe un trabajo en el que estudio fue bien controlado, realizado en 64 personas con síndrome de Down de 1 a 19 años, en donde un grupo recibió placebo y otro 25 a 50 mg de zinc diariamente, durante 6 meses, y después se intercambió el tratamiento durante otros 6 meses. Se realizaron pruebas de laboratorio para valorar la inmunidad y ciertos parámetros clínicos relacionados con las infecciones, incluidos algunos síntomas. No se apreciaron cambios debidos al zinc ni en la función linfocitaria, ni en los niveles de complemento, ni en el número de infecciones padecidas. Sólo disminuyó un poco en los niños de menos de 10 años el número de días con tos.

Pese a los resultados clínicos de los estudios no controlados y otros de carácter meramente experimental, no se puede afirmar todavía de manera rigurosa que el zinc mejore la función inmunitaria de las personas con síndrome de Down.

Suplementos de selenio

El selenio forma parte de la enzima glutation peroxidasa que, como antes se ha expuesto, forma parte de la maquinaria antioxidante. En algunos trabajos, pero no en todos, se ha visto que puede haber una disminución del selenio sérico en las personas con síndrome de Down. En un estudio, la administración de 10 µg/kg de selenio al día a 48 personas con síndrome de Down de 1 a 16 años durante 6 meses hizo elevar las inmunoglobulinas G2 y G4, y redujo el número de infecciones. Sin embargo no hubo grupo control y hubo una pérdida de la muestra a lo largo del trabajo de casi la mitad de los individuos, por lo que los resultados no son fiables. En otro estudio, la administración de 25 µg/kg a 7 personas de edades entre 1 y 54 años durante 0,3 a 1,5 años hizo elevar la actividad de la glutation peroxidasa y reducir la de la superóxido dismutasa, comparados con otros 10 individuos que no recibieron selenio.

El ácido docosahexaenoico (DHA): un ácido graso omega-3

Se trata de un ácido graso de los que se llaman omega-3, que forma parte de la pared o membrana celular, especialmente de la retina y del cerebro. El organismo lo sintetiza a partir de otros ácidos grasos que se ingieren en la dieta. Algunos estudios han indicado que los niños prematuros no son capaces de sintetizarlo por lo que las fórmulas lácteas para estos niños han de ir enriquecidas con el DHA, y de hecho ya lo suelen estar. Algunos han propuesto que hay que dar suplementos de DHA también a los niños con síndrome de Down porque mejorará el desarrollo del ojo y del cerebro. Nadie ha podido demostrar que estos niños carezcan de DHA, o que no lo sinteticen por sí mismos, o que se beneficien de él. Por tanto, la promoción para que sea administrado complementariamente carece de toda lógica.

Enzimas digestivas

Se ha dicho a los padres que sus hijos con síndrome de Down carecen de ciertas enzimas digestivas, lo que hace que tengan más dificultad para digerir la comida y absorber los nutrientes que de ella se derivan. Es falso. Poseen las mismas enzimas que los demás. Si no las tuvieran, tendrían mayor tendencia a la diarrea cuando justo ocurre lo contrario: tienden al estreñimiento. Lo que sí puede haber es un incremento en la incidencia de enfermedad celíaca, como se afirma en el documento Cuidados de salud en el síndrome de Down durante la infancia.

Piracetam

No es un nutriente sino un fármaco que actúa en el sistema nervioso, y pertenece al grupo de los nootropos. Administrado inicialmente en Europa durante las décadas de 1970-80 para mejorar -pretendidamente- algunas funciones cognitivas, fue redescubierto en Estados Unidos en la década de 1990 y fuertemente promocionado por los medios informativos y vías de difusión extraprofesional para su empleo en los niños con síndrome de Down. Los primeros estudios, en los que se propuso que ejercía algún beneficio, fueron muy mal diseñados. Los estudios más actuales, recientemente publicados, demuestran que no posee valor alguno.

Conclusiones

En una reciente revisión en la que claramente se propone la posibilidad de que el tratamiento del estrés oxidativo pueda ser beneficioso para las personas con síndrome de Down, Ani y colaboradores concluyen con la siguiente frase: "Creemos que hasta la fecha no hay prueba fehaciente y rigurosa de que cualquiera de los suplementos de nutrientes que se utilizan, sirvan para mejorar la evolución del síndrome de Down. Por consiguiente, se necesita urgentemente que se lleve a cabo buenos ensayos clínicos capaces de valorar la hipótesis de que los suplementos con antioxidantes pueden mejorar los resultados en las personas con síndrome de Down".

Leshin escribe:

"En 1996, el American College of Medical Genetics afirmó que no había prueba alguna de que el tratamiento con piracetam o con suplementos de aminoácidos mejorara el funcionamiento mental de las personas con síndrome de Down. En 1997, la National Down Syndrome Society previno a los padres que "no se ha podido comprobar que la administración de terapias relacionadas con las vitaminas -por ejemplo, las combinaciones de vitaminas/minerales/aminoácidos/hormonas, enzimas- sea en modo alguno beneficiosa y que no hay resultados positivos científicamente válidos. Y no se conocen sus efectos a largo plazo". A pesar de todo ello, su uso sigue siendo popular y sigue habiendo gran interés en este tipo de terapias, que es ampliamente promocionado. Se les dice que estas terapias no hacen daño y a lo mejor ayudan, por lo que los padres deciden que puede valer la pena hacer un intento. Interesa señalar que cuantos ensayos se han hecho con metodología correcta, han sido negativos".

Para terminar, debemos insistir en un hecho fundamental: existe una gran variabilidad en la evolución del desarrollo corporal y cognitivo de las diversas personas con síndrome de Down. El hecho de que avance bien un niño sometido a este tipo de terapias complementarias no significa nada, porque otros muchos también evolucionan bien sin ese tipo de terapias. Es preciso comprobarlo en un grupo con un número suficiente de individuos y en las condiciones de rigor científico que hemos descrito anteriormente (v. Requisitos de un buen ensayo clínico). Cuando se cumplen estos requisitos, los resultados suelen ser negativos.

En la elaboración de este documento, hemos tenido en cuenta trabajos fundamentales:

Ani C, Grantham-McGregor S, Muller D. Nutritional supplementation in Down syndrome: theoretical considerations and current status. Developmental Medicine & Child Neurology 2000; 42: 207-213.
Coleman M. Vitaminas y síndrome de Down. Revista Síndrome de Down 1997; 14: 128-131.
Flórez J. El tratamiento farmacológico del síndrome de Down. En: Síndrome de Down. IAMER, Madrid 1983, p. 209-228.
Flórez J. Nuevos tratamientos. Revista Síndrome de Down 1999; 16: 49-51.
Leshin L. Nutritional supplements for Down syndrome; a highly questionable approach. www.ds-health.com.


Ionización

Son ya muchas las personas que nos han pedido nuestra opinión sobre una forma de terapia para niños con síndrome de Down, llamada ionización, que es ampliamente promocionada en Internet especialmente en el área de la América Latina. A ella han recurrido clientes cuyas opiniones sobre los resultados resultan, cuando menos, ambiguas.

Aparte de las afirmaciones expuestas en la propia página de Internet de Ana Mosquera nunca pudimos obtener información directa de los promotores de esta terapia. Estas personas nunca aparecen en los congresos científicos sobre el síndrome de Down, ni exponen los resultados en la prensa científica independiente y abierta al debate, por lo que resulta difícil contrastar lo que afirman con lo que dicen obtener.

Recientemente, un posible cliente de la terapia de la ionización, al que llamaremos Señor A, nos proporcionó a través de una intermediaria la correspondencia mantenida por correo electrónico entre él y la persona que en el momento actual aparece como la principal promotora y defensora del método de la ionización, a la que llamaremos Persona B. El objetivo del señor A era informarse y contrastar las afirmaciones de la Persona B con nuestros conocimientos científicos y técnicos.

Por consiguiente, el informe que a continuación presentamos se basa en la veracidad que pueda tener la correspondencia que a nosotros se nos aportó. Y todas nuestras opiniones han sido elaboradas sobre el supuesto de que el tratamiento de la ionización se base en tales afirmaciones.

A continuación, en una primera parte transcribimos el contenido del correo entre el posible cliente señor A y la Persona B, tal como fue recogido en el correo electrónico que se nos envió. No hemos modificado en ningún caso la sintaxis y redacción de ninguno de los términos, pese a los errores de estilo y equivocaciones encontrados.

En la segunda parte, hemos transcrito de nuevo las principales afirmaciones de la Persona B sobre su método de ionización, y hemos señalado, tras cada una de ellas, nuestra propia crítica y comentario.

Finalmente, exponemos nuestras conclusiones.

PRIMERA PARTE

El cliente, señor A, se dirige a un intermediario para que haga llegar su consulta a la Fundación Síndrome de Down de Cantabria

Sent: Wednesday, April 17, 2002 6:15 PM
Subject: Esto me mandaron de Colombia

Gracias por la llamada a mi hermana. Seguimos en lo dicho. Envío este texto para que lo consulte con las personas de Santander. Me dio mucho gusto conocerla.
Un abrazo.

Señor A

Correspondencia entre el señor A y la persona B

1. El señor A escribió a la persona B

Respetable investigadora: Le escribo desde México, pero el bebé que le quiero remitir es de mi hermana que vive en Cuba. Quisiera que tomara interés en el caso, por lo singular y paradójico de la situación. Si tengo el honor de que usted me responda a este primer contacto, iniciaríamos una relación profesional de nuevo tipo, reconociendo las ventajas de lo global, de la tecnología y de la calidad humana. Por favor, sólo necesito su palabra.
Asegúreme que esto no es un fraude, que traerá más sufrimiento a mi familia.
Un saludo y en espera de su comentario.
Firma el Señor A

2. Responde Persona B

La verdad respetado profesional si de pronto lo es o si no lo es, entonces señor le digo no es un fraude este tratamiento toda vez usted traiga nobles intenciones de pagar porque de no ser así usted es quien afecta a la familia, porque venga a buscar mi ayuda profesional y yo no me digne en atenderlo porque no se debe por nada del mundo regalar el trabajo honesto y profesional así que para usted y sus amigos le digo pagar con dignidad es muy bonito y más cuando se trata de la salud de una niñita Down .
Firma la Persona B

3.Vuelve a escribir el señor A

Muy bien. De acuerdo.
Abunde, por favor, en todo lo que pueda promover su tratamiento y entéreme de los precios por sus servicios. Es un bebé, varón, hijo de mi hermana. Tendré que triangular la información, ya que en Cuba no hay libre acceso a internet.
Ví sus datos en una página web con el caso de un niño que progresó mucho,
quisiera conocer más de su método y tener una propuesta de cómo llevar sus prácticas profesionales a una casa en la Habana. ¿Está usted en Colombia? ¿Cómo le pago desde México?
Estoy a sus órdenes.
Firma el Señor A

4. La Persona B expone su método y condiciones de pago

From:
To:
Subject: Re: De acuerdo.
Date: Mon, 18 Mar 2002 17:29:46 +0100 (CET)

Por medio de la presente reciba un cordial saludo.

Este es un Tratamiento muy Garantizado, muy efectivo, que se hace por Fases, Cada Fase, se realiza en un año, con un tiempo de dos horas el primer hemisferio y dos horas el segundo hemisferio cerebral. Las primeras Fases son de limpieza, de las neuronas que se infartaron en el momento del nacimiento. Estas neuronas las expulsa del cerebro, hacia el resto del organismo, y las envía hacia los esfínteres, como la orina, la materia fecal, por la dermis y la epidermis de la piel. Con el primer Tratamiento suspende las convulsiones de por vida y alcanza a tener muchos reflejos, como sostener la cabeza, sostener el tronco, y posteriormente, se le van realizando las otras Fases, que son de relleno de las nuevas neuronas que son las que vienen a comandar todo su campo intelectivo y psicomotor.

La Ionización hace germinar o nacer desde el tallo cerebral estas nuevas neuronas, hasta que el paciente quede completamente sano, como fue el caso del Sr. Luis Francisco Mantilla Martínez de 63 años.-

La Ionización

Voy a hacerle una explicación somera de nuestra técnica: Para la medicina y en el mundo entero, siempre se ha sostenido que las patologías biológicas al cerebro son Irreversibles, es decir, una vez se ha dado un daño cerebral ya es imposible que las neuronas se regeneren o vuelvan a tener vida.- Por lo tanto, no hay manera que del cerebro baje un daño.-

En esta teoría yo también estoy completamente de acuerdo, pero hasta cierto punto y es que las "neuronas dañadas o afectadas, no tienen vida"; o como en los casos del S. de down , marcados por el cromosoma de mas , esto es lo que tienen que eliminar ese cromosoma de mas, y al hacer la expulsión el paciente tiene que ir cambiando en todos los aspectos, tantos intelectivos como Psicomotores, hasta llegar a la cura total después de llevar cada uno de sus tratamientos que posteriormente le explicaré, de la función de cada uno.

¿Por qué, en este campo, nos sostenemos en otros parámetros de conceptos distintos a la medicina?...

1º Porque hemos pensado en dar una solución a estos niños que sufren con estas Patologías Biológicas.

2º Porque he estudiado por sus propios medios durante 21 años una Investigación muy profunda acerca de la física, la bioquímica, la matemática, la energía, la luz para llegar a concluir una teoría distinta:

En los Síndromes de West, todas las células del cerebro, están afectadas, por los múltiples episodios convulsivos que da a día el paciente va haciendo, por su misma patología biológica. En el síndrome de Down, todas las células están afectadas por el cromosoma de mas, la translocación robertsoniana, los que pertenecen al mosaicismo, los que están afectados por los problemas cardiopulmonares, ect . ect. El tratamiento es el mismo para el síndrome de Down, como el síndrome de West, como el s. de autismo, esta explicación es para cualquier tipo de enfermedad. Ya que tiene la misma finalidad: curar al paciente, de cualquier patología biológica. El mismo proceso que hace un síndrome de Down, ese mismo hace un s. de West, solo que cada uno evoluciona dentro de su patología biológica.

Me explico en mis términos: las células que se han afectado, (en el caso de los s. de West) , y en el caso de los s. de Down, marcados por el cromosoma de mas) son las que deben salir a través del organismo, utilizando las siguientes vías de un Proceso que llamo la " Evacuación" : a través de la dermis y la epidermis de la piel, a través de los esfínteres, (como la materia fecal y la orina) , a través de la uretra o la vagina según el sexo; los daños o las neuronas buscan las vías abiertas y naturalmente este cromosoma sale en forma de moco, de una sustancia bastante densa, gruesa como la clara del huevo, de un olor descompuesto. Posteriormente, se le realiza al paciente la siguiente fase, (cada Tratamiento se realiza por año y en forma externa, es decir la Ionización entra al cerebro a través de la física, no hay que intervenir el cerebro para nada).

El método de la Ionización: (Es un campo electromagnético capaz de traspasar la masa cerebral que va en forma de una energía catalizadora, que cumple con muchas propiedades hasta llevar al paciente a un cambio de Cura total) , es un proceso, que va directo a sacar desde el tallo cerebral las células muertas, (en el caso de los West) en el caso de los S. de Down, va entresacando de las células esa aberración cromosómica) Las fases son de limpieza, de relleno o germinación de las nuevas neuronas que son las que vienen a comandar todo el campo intelectivo y Psicomotor del organismo.

En qué consiste la Fase de Germinación? Una vez se ha limpiado toda la masa, desde el tallo cerebral, que es la parte mas íntima de la vida, las siguientes Fases, harán nacer nuevas neuronas que son las definitivas. Son las que vienen a comandar todo su campo psicomotor e intelectivo.

Avances que se pueden demostrar , y que toda su familia va a comprobar, ya que el sólo hecho de que el niño no vuelva a convulsionar es un gran logro: ya estaría fuera de peligro, de muerte! ( en el caso de los s. de West), y en el caso de los síndromes de Down, empiezan a cambiar todos los rasgos tantos físicos ,como intelectivos, ) y por último, cuando ya el paciente está totalmente sano, se le realiza el Tratamiento de Garantía de por vida: consiste en hacer que la energía del Ion, proteja al cerebro de nuevas enfermedades que lleguen a afectarlo durante su vida. Por ejemplo, hipertensiones cerebrales, aneurismas, o cualquier otra enfermedad, él estaría exento de cualquier malformación arterial.-

El niño que esté en este tratamiento, día a día va manifestando sus cambios positivos, que le dan esa alegría a sus padres, para seguir adelante. En los S. de Down, al final del proceso, se le toma un nuevo cariotipo genético, y no debe aparecer mas esta aberración cromosómica. Dependiendo de la edad, y patología, así mismo son las fases, pero generalmente, entre los 15 días y los 2 meses de iniciado el tratamiento, se le garantiza una cura de un tiempo de 4 años, con mas edad, y mas daño, un total de 6 años, y los que están pasados de los 6 años en adelante, se le calcula de acuerdo con su grado de enfermedad. Estos cálculos de tiempos pueden variar de acuerdo a las afecciones que tenga cada paciente entre uno o 1 y medio de año mas.

Básicamente en esto consiste nuestra técnica. En reestructurar el cerebro, pero con neuronas nuevas. Las que fueron afectadas desde el momento de la concepción son las que se eliminan. Este es un método eficaz, que actualmente llevamos con muy buenos resultados en estos Síndromes de West, el Down, en los acv hemorrágicos y otras patologías más.

Los invito a que puedan visitar toda la web, y enteren de cada uno de los casos.-

EL VALOR DEL TRATAMIENTO ES DE U$ 4.000 DÓLARES CADA FASE.
(Nota: las mayúsculas aparecen en el propio correo electrónico).

Firma la Persona B

SEGUNDA PARTE

Las afirmaciones de la Persona B están literalmente copiadas de la correspondencia que acabamos de presentar en la primera parte.

Persona B: Las primeras Fases son de limpieza, de las neuronas que se infartaron en el momento del nacimiento. Estas neuronas las expulsa del cerebro, hacia el resto del organismo, y las envía hacia los esfínteres, como la orina, la materia fecal, por la dermis y la epidermis de la piel.

Comentario: En el síndrome de Down no existe ningún infarto de neuronas en el momento del nacimiento. Infarto de neuronas significa que las neuronas mueren porque padecen falta de oxígeno, generalmente por pérdida de riego sanguíneo o de un traumatismo. Pero eso es falso en el síndrome de Down, en donde todas las neuronas (no sólo unas pocas) aparecen con 47 cromosomas en su núcleo en lugar de 46, al igual que ocurre en las demás células del organismo. Como consecuencia de ello, algunas neuronas muestran problemas de funcionamiento antes ya del nacimiento y otras después del nacimiento, a lo largo de la vida. Pero no se puede decir que estén muertas.

Por tanto, afirmar que la técnica utilizada va a limpiar las neuronas infartadas y expulsarlas del organismo carece de sentido porque parte de un presupuesto falso: esas neuronas simplemente no existen.

Por otra parte, jamás se ha podido comprobar que una técnica tenga capacidad de expulsar neuronas del cerebro y llevarlas hacia el resto del organismo. Esta afirmación supone una grave ignorancia del funcionamiento del cuerpo humano por parte de quien la hace. El organismo no funciona así porque resulta técnicamente imposible que una neurona pueda salir del cerebro para ir a otro lugar.

Persona B: Con el primer Tratamiento suspende las convulsiones de por vida y alcanza a tener muchos reflejos, como sostener la cabeza, sostener el tronco..

Comentario: Por lo general, los niños con síndrome de Down no tienen convulsiones. Todos van a desarrollar espontáneamente los reflejos, y sostener la cabeza y el tronco, unos más deprisa que otros.

Persona B: ... y posteriormente, se le van realizando las otras Fases, que son de relleno de las nuevas neuronas que son las que vienen a comandar todo su campo intelectivo y psicomotor

Comentario: Esto es rotundamente falso. La reproducción de las neuronas en el cerebro humano existe en sitios limitados y en muy pequeño grado, como se ha demostrado recientemente. Pero por obligada definición biológica, todas las nuevas neuronas que se forman (al igual que ocurre con las demás células del organismo) siguen teniendo el mismo número de cromosomas; en nuestro caso, 47 cromosomas..

Persona B: La Ionización hace germinar o nacer desde el tallo cerebral estas nuevas neuronas, hasta que el paciente quede completamente sano, como fue el caso del Sr. Luis Francisco Mantilla Martínez de 63 años.-

Comentario: En el tallo cerebral no puede nacer ninguna neurona nueva. Afirmar que la ionización hace germinar allí neuronas es una afirmación tan escandalosa que debe obligarse a la Sra. B a que la documente científicamente.

Persona B: Para la medicina y en el mundo entero, siempre se ha sostenido que las patologías biológicas al cerebro son Irreversibles, es decir, una vez se ha dado un daño cerebral ya es imposible que las neuronas se regeneren o vuelvan a tener vida.- Por lo tanto, no hay manera que del cerebro baje un daño.-

Comentario: Esta afirmación es falsa. La medicina no afirma que la patología biológica del cerebro sea irreversible. Por el contrario, afirma que:

- existe una pequeña regeneración neuronal en algunos sitios concretos (p. ej., hipocampo)
- ante la pérdida de ciertas neuronas, otras son capaces de incrementar su actividad y potencia, establecer nuevas conexiones, y restaurar parcialmente algunas funciones: movilidad, lenguaje, conocimiento, etc.
- ésta es la base de numerosas técnicas de rehabilitación que se aplican en la actualidad.

Persona B: En esta teoría yo también estoy completamente de acuerdo, pero hasta cierto punto y es que las "neuronas dañadas o afectadas, no tienen vida";

Comentario: Nadie afirma que una neurona afectada no tenga vida. Lo que se afirma es que, al tener un cromosoma extra, su funcionamiento se encuentra limitado y, en ocasiones, se acelere su muerte.

Persona B: ... esto es lo que tienen que eliminar ese cromosoma de mas, y al hacer la expulsión el paciente tiene que ir cambiando en todos los aspectos, tantos intelectivos como Psicomotores, hasta llegar a la cura total después de llevar cada uno de sus tratamientos que posteriormente le explicaré, de la función de cada uno.

Comentario: Es científicamente falso que la técnica propuesta pueda actuar selectivamente sobre el cromosoma extra del par 21 de las neuronas y eliminarlo. Nadie ha sido capaz de demostrarlo y de exponerlo a la comunidad científica, ni existe fundamento que lo avale.

Persona B: 2º Porque he estudiado por sus propios medios durante 21 años una Investigación muy profunda acerca de la física, la bioquímica, la matemática, la energía, la luz para llegar a concluir una teoría distinta:

Comentario: Ninguno de esos estudios sobre la física, bioquímica, matemática y la energía han sido presentados ante expertos para ser contrastados y evaluados. La palabrería que aquí se emplea es altamente engañosa porque pretende basar afirmaciones en conceptos pseudocientíficos que nadie ha podido comprobar.

Persona B: En los Síndromes de West, todas las células del cerebro, están afectadas, por los múltiples episodios convulsivos que día a día el paciente va haciendo, por su misma patología biológica. En el síndrome de Down, todas las células están afectadas por el cromosoma de mas, la translocación robertsoniana, los que pertenecen al mosaicismo, los que están afectados por los problemas cardiopulmonares, ect . ect. El tratamiento es el mismo para el síndrome de Down, como el síndrome de West, como el s. de autismo, esta explicación es para cualquier tipo de enfermedad.

Comentario: Mezcla y confunde, asociando tres patologías marcadamente diferentes en causas, síntomas y contenidos: el síndrome de Down, el síndrome de West y el autismo. Conocemos la causa de la primera enfermedad pero en absoluto las de las otras dos. Los tres cuadros son profundamente diferentes. En muy contadas ocasiones, un niño con síndrome de Down puede tener, adicionalmente, síndrome de West, o puede desarrollar autismo.

Ninguno de los estudios más profundos sobre el síndrome de West, claramente publicados y contrastados, ha comprobado que todas las células del cerebro estén alteradas en este cuadro, ni siquiera por las convulsiones. Hoy día es cada vez más frecuente la curación del síndrome de West con fármacos, y no porque regeneren neuronas., que es imposible, sino porque corrigen su mal funcionamiento.

Persona B: El mismo proceso que hace un síndrome de Down, ese mismo hace un s. de West, solo que cada uno evoluciona dentro de su patología biológica.

Comentario: Esta afirmación es científicamente falsa. La diferencia entre síndrome de Down y síndrome de West es tan abismal, que sólo esa afirmación bastaría para descalificar a su autora porque expresa una profunda ignorancia sobre la esencia de esas dos condiciones.

Persona B: Me explico en mis términos: las células que se han afectado, (en el caso de los s. de West) , y en el caso de los s. de Down, marcados por el cromosoma de mas) son las que deben salir a través del organismo, utilizando las siguientes vías de un Proceso que llamo la " Evacuación" : a través de la dermis y la epidermis de la piel, a través de los esfínteres, (como la materia fecal y la orina) , a través de la uretra o la vagina según el sexo; los daños o las neuronas buscan las vías abiertas y naturalmente este cromosoma sale en forma de moco, de una sustancia bastante densa, gruesa como la clara del huevo, de un olor descompuesto.

Comentario: La descripción sobre la salida de las células del organismo es rigurosamente falsa. Nunca se ha observado nada parecido. Si las neuronas que tienen un cromosoma extra hubieran de salir, tendrían que hacerlo todas, porque todas son las que tienen ese cromosoma; así que la ionización, de golpe, vaciaría el cerebro de neuronas. Por otra parte, jamás se ha visto salir un cromosoma en forma de moco ni de nada por ningún sitio. Esta descripción es esperpéntica, puro invento e imaginación.

Persona B: El método de la Ionización: (Es un campo electromagnético capaz de traspasar la masa cerebral que va en forma de una energía catalizadora, que cumple con muchas propiedades hasta llevar al paciente a un cambio de Cura total) , es un proceso, que va directo a sacar desde el tallo cerebral las células muertas, (en el caso de los West) en el caso de los S. de Down, va entresacando de las células esa aberración cromosómica).

Comentario: La creación de un campo electromagnético es incapaz de sacar a ninguna neurona de ningún sitio, viva o muerta.

- En el síndrome de West no existen neuronas muertas en el tallo cerebral. El problema es de otra categoría.
- En el síndrome de Down, antes afirmaba que la ionización sacaba a las neuronas, ahora afirma que saca al cromosoma solo. Pues bien, la ionización carece de capacidad para afectar a un cromosoma solo, y que además sea el extra del par 21.

De nuevo, afirmaciones de esta clase carecen de toda base científica; son engañosas y falaces.

Persona B: Las fases son de limpieza, de relleno o germinación de las nuevas neuronas que son las que vienen a comandar todo el campo intelectivo y Psicomotor del organismo.
En qué consiste la Fase de Germinación? Una vez se ha limpiado toda la masa, desde el tallo cerebral, que es la parte mas íntima de la vida, las siguientes Fases, harán nacer nuevas neuronas que son las definitivas. Son las que vienen a comandar todo su campo psicomotor e intelectivo.

Comentario: Como antes se ha comentado, toda célula que se regenera en el síndrome de Down vuelve a tener el cromosoma extra: 47 cromosomas, por ley biológica.

Persona B: en el caso de los síndromes de Down, empiezan a cambiar todos los rasgos tantos físicos ,como intelectivos, )

Comentario: El cambio de los rasgos físicos e intelectivos en el síndrome de Down es preciso demostrarlo. Existe un progreso natural y espontáneo en algunos niños, debido a sus especiales condiciones genéticas. Pero además, toda actitud atenta y toda acción interesada de los padres, así como la educación, favorece más esta evolución natural. Lo vemos diariamente.

Persona B: Garantía de por vida: consiste en hacer que la energía del Ion, proteja al cerebro de nuevas enfermedades que lleguen a afectarlo durante su vida. Por ejemplo, hipertensiones cerebrales, aneurismas, o cualquier otra enfermedad, él estaría exento de cualquier malformación arterial.

Comentario: La autora adiciona nuevas ventajas, ya que la técnica no sólo suprime el cromosoma extra sino que previene toda una serie de enfermedades vasculares. ¿Con qué base? ¿Cómo lo ha demostrado? Por otra parte, generalmente en el síndrome de Down no aparecen esas patologías vasculares

Persona B: En los S. de Down, al final del proceso, se le toma un nuevo cariotipo genético, y no debe aparecer mas esta aberración cromosómica. Dependiendo de la edad, y patología, así mismo son las fases, pero generalmente, entre los 15 días y los 2 meses de iniciado el tratamiento, se le garantiza una cura de un tiempo de 4 años, con mas edad, y mas daño, un total de 6 años, y los que están pasados de los 6 años en adelante, se le calcula de acuerdo con su grado de enfermedad. Estos cálculos de tiempos pueden variar de acuerdo a las afecciones que tenga cada paciente entre uno o 1 y medio de año mas.

Comentario: Es el final. Es una afirmación gratuita que nunca ha sido demostrada ante la comunidad científica.

Persona B: EL VALOR DEL TRATAMIENTO ES DE U$ 4.000 DÓLARES CADA FASE. (Nota: las mayúsculas aparecen en el propio correo electrónico).

Comentario: Sin comentario.

CONCLUSIÓN

El informe aquí presentado se basa en la veracidad que pueda tener la correspondencia que a nosotros se nos aportó. Y todas nuestras opiniones han sido elaboradas sobre el supuesto de que el tratamiento de la ionización se base en tales afirmaciones.

La propuesta que ofrece la Persona B a las familias de niños pequeños con síndrome de Down para conseguir la curación definitiva de sus hijos, se caracteriza por los siguientes hechos:

1. Ofrece una técnica, la ionización, que, según ella, al aplicarla al cerebro de los niños en una serie de 4 a 5 fases o etapas, va a conseguir la eliminación completa de las neuronas enfermas que poseen el cromosoma extra, el 47 (aunque otras veces afirma eliminar sólo ese cromosoma extra). Esas neuronas serán sustituidas por neuronas sanas con 46 cromosomas, lo que significará la curación definitiva de los niños con síndrome de Down cuando alcancen la edad de 5 años.

2 La ionización debe ser aplicada por la Persona B. El costo de cada fase o etapa es en la actualidad (mayo de 2002) de 4.000 dólares USA, sin contar gastos de viaje y alojamiento. Puesto que las fases son 4 ó 5, aplicadas en periodos diversos, el costo total alcanza entre 16.000 y 20.000 dólares USA, más 4 a 5 viajes y periodos de alojamiento.

3. Esta terapia prohibe, al parecer, la utilización de otras terapias incluidas: las vacunaciones, la aplicación de otras técnicas de apoyo como son la intervención temprana, la asistencia al jardín de infancia, la administración de medicinas incluida la aspirina, aunque los niños padezcan patología orgánica (infecciones, cardiopatías, etc.).

4. La promoción de esta terapia se realiza a través de Internet y de contactos individuales. Su eficacia jamás ha sido contrastada o confirmada por métodos racionalmente aceptables. Mediante conceptos y argumentos pseudocientíficos que pueden convencer a personas con insuficiente bagaje cultural y escaso conocimiento de las causas y realidades biológicas que caracterizan al síndrome de Down, la persona B confunde a padres que, fuertemente conmocionados por el nacimiento de su hijo con síndrome de Down, están dispuestos a recurrir a cualquier método terapéutico por costoso que sea, y más si se les asegura la reparación total de la enfermedad.

5. Los razonamientos que el método ofrece carecen de base científica, tanto en lo que se refiere al concepto de ionización y efectos que consigue, como en lo que se refiere a los acontecimientos que describe como resultado de la acción ionizante. Juega claramente con una tendencia o moda cultural que se va extendiendo, la cual, a la vista de las lógicas limitaciones de la ciencia, rechaza tanto la ciencia como la medicina basada en pruebas científicas, para aceptar sin especial crítica la llamada ciencia o medicina alternativa.

6. Esta forma de terapia propugnada por la Persona B nunca ha sido presentada en foros y jornadas especializadas en síndrome de Down, ni ha sido publicada en revistas especializadas. De este modo, queda al abrigo del análisis independiente que profesionales experimentados puedan realizar sobre las hipótesis, datos y resultados.

7. Al igual que ha ocurrido con tantas otras terapias propuestas para el síndrome de Down, la de la Persona B no ha sido sometida a la técnica exigible de un ensayo clínico. El ensayo clínico es el método que se debe aplicar para demostrar si una determinada terapia es valiosa o no para aliviar o curar una enfermedad. Como tal, y teniendo en cuenta la variabilidad que muestran las personas con síndrome de Down en el grado en que están afectadas y en la evolución natural del proceso, el ensayo clínico es una herramienta indispensable para juzgar el valor de la terapia. Tanto más cuanto se trata de una patología tan profunda y de una terapia a la que se asigna efectos tan espectaculares. Las condiciones que debe cumplir un ensayo clínico bien realizado son ampliamente difundidas y las ponemos a disposición de quienes deseen conocerlas. Ninguna de estas condiciones han sido cumplidas por la Persona B.

8. Creemos que la propuesta terapéutica de la Persona B está intrínsecamente viciada por:

a) la falsedad de sus planteamientos conceptuales
b) la incompatibilidad que propone con otras terapias, algunas absolutamente necesarias para la vida de alguno de los niños con síndrome de Down
c) la incapacidad para presentar sus resultados, que puedan ser científicamente y objetivamente estudiados y contrastados d) el alto costo económico de su método.


Celuloterapia

Una de las formas de terapia especial que durante muchos años se ha venido ofreciendo a los padres para que la aplicaran a sus hijos recién nacidos con síndrome de Down, fue la celuloterapia o terapia con células (sicca cells, en términos ingleses). Hemos podido comprobar que todavía se sigue proponiendo y utilizando, por lo que resulta necesario exponer sus características y las opiniones de los expertos y de las autoridades sanitarias.

Definición

La celuloterapia o terapia con células consiste en la inyección intramuscular o subcutánea de una suspensión (una especie de solución) de células obtenidas de diversos órganos de animales jóvenes o en fase todavía embrionaria o fetal. En general se utilizan fetos de cordero en las últimas fases de desarrollo intrauterino, o bien órganos de animales jóvenes, preferiblemente cordero, cerdo o ternera.

Esta forma de terapia fue inicialmente introducida por el médico suizo Paul Niehans, nacido en 1882 y muerto en 1971. Posteriormente fue difundida por el médico alemán F. Schmid.

Principios de la celuloterapia

La celuloterapia se utiliza en dos formas:

1. Células frescas. Con esta técnica la suspensión de células es transferida directamente del cuerpo animal al cuerpo humano, sin que previamente se haya realizado ninguna transformación, purificación o desinfección ya que, de acuerdo con los proponentes de la técnica, cualquier tratamiento de la suspensión podría provocar rotura de las células (autolisis) y modificar o suprimir su eficacia. Este procedimiento es peligroso porque puede provocar infecciones bacterianas, virásicas o animales, o incluso seria toxicidad debida a la introducción de sustancias producidas por la desintegración de la suspensión celular.

2. Células secas. Las células obtenidas de los animales vivos son sometidas a un proceso de liofilización para reducir el riesgo de contaminación. De esta manera las células sufren un proceso intenso de desecación y deshidratación. De ahí proviene el término de células “sicca” (secas). En la actualidad la mayoría de los terapeutas con células utilizan células secas.

Se utilizan células de tejido embrionario porque sus defensores dicen que tienen ciertas propiedades especiales:

a) poseen una actividad enzimática y bioquímica favorable que no se aprecia en células más maduras; b) ejercen funciones biológicas especiales;
c) tienen menos actividad antigénica que las células adultas.

Pero ninguna de estas afirmaciones se basan en datos científicos correctos y aceptables.

En cuanto a su modo de acción, afirman que un órgano enfermo ha de ser curado mediante células de otro órgano sano que sea equivalente. Un riñón enfermo se cura con células de otro riñón sano; y un cerebro enfermo se trata con células cerebrales sanas, y así sucesivamente. El propio Dr. Niehans sugería que podría haber tres posibles mecanismos de actuación de la celuloterapia:

  1. Las células inyectadas se dirigen hacia el órgano enfermo equivalente y se adhieren a él, movidas por una atracción especial y específica.
  2. Las células inyectadas permanecen en el sitio de inyección pero influyen desde allí sobre el órgano enfermo.
  3. Las células son descompuestas en el sitio de inyección, pero sus elementos constituyentes se utilizan como elementos de elaboración mediante los cuales se puede reparar el órgano enfermo.

Los efectos descritos por los defensores de la celuloterapia son presentados como admirables. Hablan de: “ mejoría general del metabolismo intracelular del control enzimático de diversos órganos”; capacidad de influir sobre todos los procesos inmunológicos y microbiológicos que ocurran en el organismo”; “un efecto beneficioso generalizado sobre cuerpo y mente”. En resumen, se pretende que la celuloterapia sirva como tratamiento excelente para la mayoría de los padecimientos y enfermedades. En consecuencia, las indicaciones para la prescripción de la celuloterapia son ilimitadas y se convierte en la terapéutica más recomendable para cualquier enfermedad crónica o subaguda.

Se afirma que, tras la aplicación de las células, existe un proceso que se desarrolla en tres fases:

  1. Fase de reabsorción: la inyección es reabsorbida, el contenido es descompuesto en sus productos, los cuales producen una mejoría instantánea de los síntomas y de la vitalidad del paciente. Esta fase dura entre unas horas y un día.
  2. Fase de reacción: dura de 11 a 14 días. Cuanto mayor sea la necesidad del organismo por disponer de células sanas, menor será la sensación de malestar que el paciente suele sentir durante esta fase.
  3. Fase de regeneración: aparece entre 3 y 4 semanas después de la inyección y dura 4-6 meses. En esta fase se aprecia una mejora de la vitalidad, del bienestar general, buen apetito, mejora de la capacidad mental, mejora la inspiración, aumenta el aporte de oxígeno al cerebro.

La celuloterapia en el síndrome de Down

El tratamiento con células para el síndrome de Down consiste en una serie de inyecciones básicas de suspensiones celulares que se administran a partir de 12 partes diferentes del cerebro fetal del animal, como por ejemplo el telencéfalo, mesencéfalo, tálamo, etc., mezcladas en unas determinadas proporciones. Las inyecciones se administran cada 5-6 meses hasta la edad adulta.

Se afirma que en el síndrome de Down hay otros órganos afectados, además del cerebro, a causa de un defecto metabólico existente en la superficie de las células, y que el síndrome de Down no se debe a la presencia de un cromosoma anormal sino que, más bien, ese cromosoma supernumerario es uno más de los síntomas de la enfermedad, y que incluso podría ser reparado. Por eso se recomienda que se apliquen tratamientos complementarios con suspensiones células provenientes de otros órganos.

Así, los objetivos de la celuloterapia son:

1) Mejorar la función endocrina.
2) Supervisión y eficiencia del cerebro dañado.
3) Fortalecimiento del tejido conjuntivo.
4) Fortalecimiento de la resistencia a los antígenos.

En algunos programas se añaden entrenamiento pedagógico, asesoramiento en el campo de la nutrición, fisioterapia, logopedia y apoyo social.

Resultados propuestos

Los defensores de esta terapia y el fabricante (en Frankfurt/Main, Alemania) han publicado extensamente y de forma repetida los resultados en el síndrome de Down. Se basan casi exclusivamente en informes subjetivos de médicos sin ningún razonamiento científico o explicaciones fisiológicas científicamente aceptables. Afirman que “las inyecciones de células en el organismo produjo resultados espectaculares”, o que “incrementaron el tono muscular del intestino delgado y del sigmoides”, o que “aumentaron el poder respiratorio de la aorta”.

En un trabajo se anotaron 200 signos y síntomas en personas con síndrome de Down. La celuloterapia se administró a 4000 niños con síndrome de Down de 23 países diferentes y los resultados fueron descritos como simplemente “espectaculares”. Un tercio de los 200 síntomas desaparecieron en cuanto se inyectó el producto, otro tercio mejoró sustancialmente, y otro terció no se modificó. La conclusión era que tantos como 130 de los síntomas propios del síndrome de Down respondían al tratamiento.

Los médicos que describen los efectos de la celuloterapia afirman que la suspensión de células se dirige al cerebro y que, una vez allí, mejora la apariencia externa de los niños, hace que crezca el cráneo y aumenta el volumen del cerebro. Además se afirma que aumenta el coeficiente intelectual y mejora la habilidad psicomotora. Mejora también la situación inmunológica, la sociabilidad y la memoria, y reduce el índice de enfermedades y la probabilidad de muerte de estas personas. Nunca se han dado datos científicos que prueben estas afirmaciones.

En un intento de defenderse contra las críticas y acusaciones que se hacían contra él y sus métodos, el Dr. Schmid publicó en 1981 un artículo pseudo-científico en el que presenta los gráficos de crecimiento del cráneo de 12 chicos y 12 chicas con síndrome de Down para reforzar sus afirmaciones sobre los efectos beneficiosos de la celuloterapia. Como con los demás trabajos, el artículo carece de método científico. Aun suponiendo que las curvas fueran reales, cabe preguntarse qué sucedió en los otros 4.000 niños tratados por Schmid, y por qué no se comparó con un grupo control. Aun aceptando afirmaciones que no ha sido capaz de demostrar, seguimos sin tener un grupo de comparación para poder establecer la eficacia del método. Y no olvidemos que, en el caso del síndrome de Down, el método propone la aplicación de terapias ocupacionales, de lenguaje, fisioterapia, ejercicios físicos. Así que siempre cabe preguntarse si la mejoría que se observa es debida a estas terapias complementarias y no a las células. De ahí la importancia de recurrir a grupos de comparación.

Reacciones adversas

Según los defensores del método, casi no hay efectos secundarios o son leves, como el enrojecimiento en el sitio de la inyección, picor, letargia, cierto aumento de la temperatura (0,5 a 1 ºC durante 1-2 días). Afirman que nunca ha habido una reacción anafiláctica porque al tener las células embrionarias poca antigenicidad, no provocan reacción de anticuerpos ni reacciones alérgicas. Si aparecieran anticuerpos, desaparecerían en pocos meses. Por eso su recomendación es que se inyecte la suspensión cada 5-6 meses. Y afirman que si hay un shock anafiláctico, la culpa no es de la inyección sino del paciente que no informó de sus antecedentes.

El estado real de la celuloterapia

El tratamiento con células secas exige transplantar de manera repetida células heterólogas (de un ser vivo no humano) obtenidas de los animales. Los científicos y los inmunólogos saben muy bien que el cuerpo humano desarrollará antes o después unas reacciones inmunológicas frente a estas células extrañas, en forma de fenómenos alérgicos o inmunológicos. Todos los informes publicados desde 1950 se callan sobre este punto o señalan su inexistencia.

Pese a los ingentes avances realizados en este campo, nada nuevo ha aparecido en los trabajos sobre celuloterapia, los cuales se limitan a informar en publicaciones poco exigentes, o en forma de folletos o catálogos por la Compañía que sintetiza el producto, y casi nunca en revistas médicas aceptables. Hemos revisado docenas de artículos, y todos ellos se caracterizan por lo siguiente:

  1. Sus afirmaciones son copiadas de uno a otro y presentan idénticas formas. Todos los informes se basan en observaciones e impresiones subjetivas de los médicos prescriptores o de los mismos pacientes. La inmensa mayoría de los trabajos no aparecen en revistas serias y aceptadas por la comunidad científica sino en una que se llama “Cytobiological Reviews” cuyo director y editor es el propio Dr. Schmid.
  2. No aporta ninguna novedad teórica o práctica, pese a las decenas de años que lleva practicándose, durante los cuales se ha avanzado extraordinariamente en el campo de la inmunología.
  3. No se ha hecho ni un solo estudio o proyecto de investigación que tenga en cuenta el método científico.
  4. Las explicaciones que muchos de estos trabajos aducen carecen de base científica o están llenos de errores científicos.
  5. Pretenden que la celuloterapia no produce efectos secundarios importantes, pero no aportan resultados científicos sobre sus más de 5 millones de inyecciones.

Efectos secundarios de la celuloterapia

Lo cierto es que se han observado algunas consecuencias de la celuloterapia. En ocasiones se trata de graves reacciones alérgicas que pueden incluso llegar a ser mortales en forma de shock anafiláctico; a veces las reacciones toman la forma de gangrena, abscesos en el sitio de inyección, trombosis coronaria, pielonefritis, encefalitis y otras. Ya en 1958 un informe de Viena describió que las inyecciones repetidas de tejido nervioso homólogo o heterólogo puede ocasionar reacciones inmunológicas en forma de desmielinización encefalítica, que se manifiesta como una enfermedad neurológica. La inyección repetida de células secas en animales origina desmielinización; que la liofilización no elimina la antigenicidad de las células, la cual permanece incluso después de ser fijadas con formaldehido, o de ser hervidas, o de ser radiadas con luz ultravioleta. En ese informe se describió el caso de un varón que recibió tratamiento durante 18 meses, desarrolló encefalitis y murió a los 6 meses de iniciarse los síntomas. Los autores previnieron expresamente contra la administración de células de tejido nervioso.

Es bien conocida la alta incidencia de enfermedades infecciosas en las personas con síndrome de Down, debido en parte a su moderada incompetencia inmunológica. Se hace difícil, por no decir imposible, establecer, sin que haya unos buenos estudios epidemiológicos controlados, si en aquellos niños que fueron tratados con células y desarrollaron enfermedades y murieron, la causa pudo ser la evolución natural o del niño o si la causa estuvo en la propia celuloterapia. Este es un punto crucial que clama por la necesidad de establecer obligados controles de comparación en cualquier trabajo, y mientras no se haga no hay modo de saber hasta qué punto la celuloterapia no contribuye a la morbilidad y mortalidad de los niños con síndrome de Down, por causa de las infecciones. Carecemos de seguimientos. No hay datos, pero sí sabemos que ya en 1955, una encuesta pequeña e incompleta obtenida en 179 sanatorios alemanes mostraba 80 complicaciones graves con 30 muertes.

Sabemos de un niño de 7 meses con síndrome de Down en Israel, totalmente sano, que al día siguiente de recibir la celuloterapia en Alemania con células de varios órganos incluido el cerebro, desarrolló urticaria en todo el cuerpo y a la semana tuvo convulsiones; probablemente desarrolló una encefalopatía.

Y es que, de acuerdo con nuestros conocimientos actuales, las inyecciones sucesivas de células de animales a seres humanos pueden provocar reacciones inmunológicas muy graves, unas veces a corto y otras a largo plazo, respuestas de tipo autoinmune e incluso procesos cancerosos que pueden aparecer años después de terminado el tratamiento.

Investigaciones y comisiones

Ningún trabajo bien controlado ha demostrado ningún efecto beneficioso por parte de la celuloterapia en personas con síndrome de Down. La Academia Alemana de Pediatría, después de un análisis exhaustivo y público, declaró en 1975 su sorpresa por la falta de rigor científico de los datos aportados por los defensores de esta técnica, destacó la falta de pruebas y de controles con los que hasta entonces se habían hecho los trabajos.

Dos comisiones independientes de neuropediatras, de Berna y de Zurich llegaron a la misma conclusión. El Gobierno de Estados Unidos, a través de la FDA, prohibió la utilización de las suspensiones de células, a la vista de la pobreza de datos que los proponentes de la técnica aportaban. En 1979 y en 1982, dos comisiones de Israel llegaron a la conclusión, tras un exhaustivo análisis de la información aportada, que de que la celuloterapia no sólo era inútil sino potencialmente peligrosa. Noruega prohibió su importación y la Administración alemana retiró la licencia de producción de estos preparados de células.

Tratar de equiparar, como algunos proponen, la celuloterapia con las formas de trasplante que hoy se realizan es ridículo. Primero, porque previamente se hacen pruebas de histocompatibilidad, que con la celuloterapia no se realizan. Segundo porque en los trasplantes se realiza inmunocontrol. Tercero, porque todas las pruebas de trasplante están perfectamente documentadas. Nada de esto se hace en el caso de la celuloterapia.

Es falso que la técnica aporte enzimas o factores celulares que promueven el crecimiento del cerebro. Ni la barrera hematoencefálica ni el sistema de células secas permite que lleguen al cerebro en adecuadas condiciones. Nadie ha podido probar que mejore el desarrollo cerebral ni que exista un aumento del desarrollo cognitivo de los niños con síndrome de Down, como se deduce de los resultados negativos de investigadores que han analizado a fondo y con buen método científico los efectos de la celuloterapia: Black en Canadá (1966), Bardon en Inglaterra (1964), Bremer (1976) y Schulz (1976) en Alemania, Van Dyke en Estados Unidos (1990).

Conclusión

La celuloterapia o terapia con células secas da falsas esperanzas a los padres de los niños con síndrome de Down porque promete lo que jamás ha podido conseguir. Además, les proporciona una falsa información sobre la auténtica realidad de la condición de su hijo, hace gastar tiempo y dinero de manera innecesaria y peligrosa porque ambos deben utilizarse en formas de terapia mucho más segura y confirmada. La celuloterapia debe ser considerada como un auténtico fraude.

Canal Down21

Nota: El presente documento ha sido realizado a partir del informe publicado por S. Levin en la Revista “Down Syndrome: Papers and Abstracts For Professionals”, (vol. 13, Nº 1, enero de 1990), y del artículo de Van Dyke y col. publicado en “Pediatrics” (vol. 85, Nº 1, enero de 1990).


Changing Minds Foundation

Se está promoviendo de forma muy extendida la recomendación de utilizar una combinación de fármacos que se prescriben para el tratamiento de la depresión y del trastorno del déficit de atención con hiperactividad como “tratamiento” para el síndrome de Down. No existe respaldo alguno científico para la utilización rutinaria de este protocolo por parte de las personas con síndrome de Down. es importante que tanto las familias como los profesionales de la salud sean conscientes de la carencia de datos científicos sobre los peligros y beneficios que tiene la utilización de este protocolo.

Introducción

Somos un grupo de profesionales de la salud, científicos y organizaciones de apoyo que atienden a personas con síndrome de Down. Deseamos ofrecer a las familias información sobre este “tratamiento” que se propone para el síndrome de Down. Reconocemos sin reserva que todos los padres desean mejorar las vidas de sus hijos con síndrome de Down y están interesados en los tratamientos, terapias e intervenciones que les puedan servir de ayuda. Respetamos estos deseos. Y al mismo tiempo, nos preocupa el hecho de que estos “tratamientos” son potencialmente peligrosos.

Somos conscientes de los avances que se han realizado en el fundamento científico de la memoria y la cognición en los modelos animales de síndrome de Down, y confiamos en que estos estudios puedan conducirnos a mejorar las vidas de las personas con síndrome de Down.

Los médicos y los investigadores biomédicos evalúan las posibles intervenciones sobre la base de la seguridad/riesgo y de los beneficios a los pacientes. Como describimos más adelante, los “tratamientos” que la Changing Minds Foundation (Fundación para el Cambio de las Mentes) recomienda nos han pasado por ninguna prueba: ni de seguridad ni de eficacia. No hay información sobre si estos compuestos son seguros para los niños, especialmente los más pequeños. Y además, no existen datos que respalden las afirmaciones que se han formulado sobre los beneficios.

Puesto que nos preocupan sus hijos, urgimos fuertemente a las familias que tengan en cuenta esta información cuando consideren las pretensiones formuladas en favor de este “tratamiento”.

El protocolo

Una organización llamada Changing Minds Foundation está promocionando un “nuevo tratamiento para el síndrome de Down” que produce resultados “que cambian la vida”. El protocolo incluye dosis regulares de Fluoxetina (Prozac), Dexmetilfenidato (Focalin XR) y Gingko biloba, Fosfatidilcolina, ‘Body Bio Balanced Oil’ y ácido folínico. Algunas de estas sustancias se encuentran asociadas a efectos secundarios potencialmente perjudiciales, algunos de los cuales son de particular preocupación en el caso de las personas con SD y de los niños más pequeños.

La Fluoxetina (Prozac) se utiliza para tratar la depresión, los trastornos obsesivo-compulsivos, la bulimia nervosa y los trastornos de pánico. El Dexmetilfenidato (Focalin XR) se usa para el tratamiento del déficit de atención con hiperactividad. Su uso debe ser iniciado y controlado por un médico adecuadamente cualificado, y ha de restringirse a aplicaciones y tratamientos que hayan sido formalmente revisados y aprobados por las adecuadas agencias reguladoras del uso de fármacos, tanto de carácter administrativo como médico.

Datos comprobados sobre efectos y seguridad

No existen datos científicos que respalden la utilización de los productos de este protocolo en las personas con síndrome de Down de cualquier edad con el objetivo de mejorar la memoria o cualquier aspecto relacionado con la cognición. Como tampoco los hay sobre su seguridad en el uso rutinario para las personas con síndrome de Down.

Los pocos estudios que se citan en apoyo de este protocolo son estudios realizados en ratones. Estos ratones han sido manipulados para contener copias extra de algunos genes, similares a los genes que se encuentran en el cromosoma 21 humano. (Las personas con síndrome de Down poseen una copia adicional de este cromosoma). Estos estudios pueden ser, o no, buenos indicadores de algunos aspectos de la memoria y aprendizaje en las personas con síndrome de Down. Pero los estudios en ratones solamente no son suficientes para respaldar el uso de este (o de cualquier otro) protocolo en niños o adultos con síndrome de Down.

Los vídeos de promoción de la Changing Minds Foundation no demuestran los pretendidos beneficios de este protocolo. Si bien las personas que aparecen en ellos muestran claramente que funcionan bien, ninguno de los individuos lo hacen más allá del amplio espectro de funcionamiento que observamos en otros con este mismo síndrome. Los cambios que se presentan como resultado del “tratamiento” podrían ser el resultado de muchos factores. De ahí que sólo los estudios realizados en ensayos controlados pueden probar con claridad los efectos del tratamiento.

Progreso científico

La investigación científica ha mejorado nuestra comprensión del síndrome de Down de forma considerable en los últimos 30 años. Esto es lo que ha ocasionado que actualmente muchas personas con SD reciban mejores cuidados sanitarios y educación. Muchos científicos y organizaciones siguen trabajando para mejorar nuestro conocimiento y comprensión sobre los medios eficaces para mejorar la calidad de las personas con síndrome de Down.

Aunque el ritmo en el avance del progreso es a menudo lento y esto puede resultar frustrante, sólo la investigación cuidadosa y los ensayos rigurosamente controlados puede ofrecer los datos objetivos necesarios para demostrar que una determinada terapia es útil y segura (inocua).

Más información

Ginkgo

Aunque se ha demostrado que el bibobalide, un componente del Ginkgo Biloba, es un antagonista GABA, su actividad se ha probado sólo en células aisladas y en sólo un subtipo de receptores GABA. No se ha realizado estudio alguno en animales o en seres humanos para establecer la inocuidad de las dosis, o para probar sus pretendidos beneficios.

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/druginfo/natural/patient-ginkgo.html

Fluoxetina (Prozac)

La acción de la fluoxetina sobre el crecimiento de nuevas células nerviosas observado en una parte del cerebro de los ratones Ts65Dn, no ha sido replicada en cerebros de seres humanos. Algunos estudios de casos sugieren que medicamentos como el Prozac, cuando se usan durante el embarazo, pueden dañar al feto. Se desconoce su potencial impacto sobre la mente en desarrollo de bebés y niños pequeños. El aumento general, o no controlado, sobre el crecimiento de células nerviosas no es necesariamente un efecto beneficioso, especialmente si se realiza durante espacios prolongados de tiempo.

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/druginfo/meds/a689006.html

Dexmetilfenidato (Focalin XR)

Debe tenerse especial precaución en la utilización de una mediación estimulante cuando se administra a niños con estructuras cardíacas que pueden ser anómalas, algo que incluye a cerca de la mitad de los niños con síndrome de Down. Una vez más, su uso no está recomendado en bebés o niños muy pequeños.

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/druginfo/meds/a603014.html

Ácido folínico

Se ha demostrado que la aplicación suplementaria de ácido folínico a bebés y niños con síndrome de Down no ejerce efecto alguno significativo sobre todo un abanico de patrones del desarrollo.

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/druginfo/natural/patient-folate.html
http://www.bmj.com/cgi/content/full/336/7644/594

Utilización ‘Off label’ (al margen de las prescripciones oficialmente aprobadas)

Las familias y los profesionales de la salud han de comprender que la utilización de este protocolo en el momento presente es puramente experimental, y carece de los beneficios que reporta un ensayo clínico controlado. Será responsabilidad del médico prescriptor vigilar las reacciones adversas, no habiendo persona alguna que recoja la información con el fin de determinar los riesgos reales. De la misma forma, tampoco los resultados positivos serían recogidos de una forma creíble y fiable que pudiesen después ser utilizados por los profesionales para analizar el valor de los tratamientos.

No estando demostrada en la actualidad la eficacia de este tratamiento para las personas con síndrome de Down, sabemos que existen importantes riesgos de que pueda resultar nocivo.

Esta declaración está avalada por los siguientes científicos y médicos clínicos

Sue Buckley OBE. Director of Science and Research, Down Syndrome Education International and Emeritus Professor of Developmental Disability, University of Portsmouth, UK.

William I Cohen, MD. Developmental-Behavioral Pediatrician, Director, Down Syndrome Center of Western PA Children's Hospital of Pittsburgh of UPMC, Professor of Pediatrics and Psychiatry, University of Pittsburgh School of Medicine, USA
Sindor S. Desai, BDS, Cleveland, New York, USA
Jesús Flórez, MD, PhD. Professor of Pharmacology, University of Cantabria School of Medicine, Santander, Spain.
Sallie Freeman, Ph.D. Professor Emeritus. Down Syndrome Clinic Advisor, Department of Human Genetics, Emory University School of Medicine, Georgia, USA.
Edward J Goldson, MD. Pediatrician, The Children's Hospital, Aurora, Colorado, USA.
Lilliam Gonzalez de Pijem, MD. Pediatric Endocrinologist. Puerto Rico Down Syndrome Association, San Juan, Puerto Rico.
Joan E Guthrie Medlen, RD, LD. Vice President Down Syndrome Education USA, Director, Disability Compass, Publisher, Phronesis Publishing, Author, The Down Syndrome Nutrition Handbook.
Rob Hanson, MD, PhD. Pediatric Cancer and Hematology Center, St. John’s Mercy Medical Center, St. Louis, USA
Michael M. Harpold, PhD. Chief Executive Officer, Down Syndrome Research and Treatment Foundation. USA
Jacqueline London, Professor of Molecular and Pathological Biochemistry, University Paris-Diderot, Paris, France.
Acisclo M. Marxuach, MD. Fundación Puertorriqueña Síndrome Down, San Juan, Puerto Rico.
Philip J. Mattheis, MD. Associate Professor, Cincinnati Children's Hospital Medical Center, Ohio, USA.
William C. Mobley MD, PhD. Professor, Department of Neurology and Neurological Sciences, and Director, Center for Research and Treatment of Down Syndrome, Stanford University, California, USA.
David Patterson, PhD. Professor, Department of Biological Sciences, Eleanor Roosevelt Institute, University of Denver, Colorado, USA.
Alberto Rasore-Quartino, Professor, Unit of Neonatology, Galliera Hospital, Genoa, Italy.
David S. Smith, MD. Program Director, Down Syndrome Clinic of Wisconsin Children's Hospital, Wisconsin, USA.
Dr Renaud Touraine, CHU-Hôpital Nord, Service de Génétique, Saint Etienne, France
Jeannie Visootsak, MD, FAAP. Assistant Professor, Developmental-Behavioral Pediatrics, Department of Human Genetics & Pediatrics, Emory University School of Medicine, Georgia, USA.
Patricia White, MD. Chair, Board of Directors, Down Syndrome Research and Treatment Foundation. USA.

Esta declaración está avalada por los siguientes organizaciones:

Association Française pour la Recherche sur la Trisomie 21, France.
Association of Parents and Friends for Children with Down Syndrome. Prague. Czech Republic.
Deutsches Down-Syndrom InfoCenter, Hammerhöhe, Lauf, Germany.
Down Syndrome Education International.
Down Syndrome Education USA.
Down Syndrome International
Down Syndrome New South Wales, Australia.
Down Syndrome Research and Treatment Foubdations, USA.
European Down Syndrome Association.
Fundación Iberoamericana Down21, Spain.
Fundación Síndrome de Down de Cantabria, Spain.
National Down Syndrome Congress, USA.
Stichting Downsyndroom, The Netherlands.
Trisomie 21, France.

Distribución de esta declaración

La presente declaración en su original inglés ‘The use of Ginkgo, Prozac and Focalin as a "treatment" for Down syndrome’ está protegida en la forma de ‘Creative Commons Attribution-No Derivative Works 3.0 Unported License’

En resumen, significa que se puede compartir, copiar, distribuir y transmitir la declaración en tanto en cuanto no sea alterada. Para su reutilización o distribución, deben quedar claras estas condiciones.