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Concepto del ocio

El termino ocio etimológicamente proviene del latín otium, que significa reposo. Según el Diccionario de la Real Academia Española (1992), ocio es el tiempo libre, fuera de las obligaciones y ocupaciones habituales.

Pero para llegar a una adecuada comprensión del concepto de ocio, es imprescindible diferenciarlo tanto del tiempo libre, como del tiempo liberado (Cuenca 2000).

El tiempo libre se considera y contempla como el periodo de tiempo no sujeto a obligaciones. El hombre de hoy posee más horas libres de las que es consciente. Aproximadamente, las personas que realizan un trabajo de cuarenta horas semanales y con treinta días de vacaciones al año, pueden disfrutar del 29,5% de tiempo libre, en función del número total de horas que tiene el año.

Sin embargo, en el tiempo libre se realizan una serie de actividades, que aunque no son propiamente laborales pueden llegar a ser obligatorias, tales como las tareas domésticas cotidianas, los desplazamientos sobre todo en las grandes ciudades, las compras de primera necesidad, etc.

El tiempo liberado es una parcela de tiempo, con unas dimensiones que dependerán de la situación específica de cada individuo, en el que la persona no tiene que realizar ninguna actividad de forma obligatoria y se encuentra en disposición de elegir libremente lo que desea realizar 

El ocio surge cuando se realizan las actividades satisfactorias y gratificantes que posibilita el tiempo liberado, de forma libre, decididas por uno mismo y gestionadas autónomamente (Cuenca 2000).

Manuel Cuenca, profesor de la Universidad de Deusto (Bilbao), contempla y define el ocio como el tiempo libre fuera de obligaciones habituales, que descansa en tres pilares esenciales:

Percepción de libre elección en función de preferencias individuales.

Sensación gratificante y placentera.

Autotelismo: Es un término generado y adoptado por la Cátedra de Ocio y Minusvalía de la Universidad de Deusto, que tras los trabajos llevados a cabo por Cuenca (1995, 2000b), Madariaga (1996, 1998), Gorbeña (1999) y Lázaro (1997) entre otros, caracteriza al ocio como un conjunto de actividades que tienen un fin en sí mismas y no como actividades terapéuticas. Además este ocio autotélico se manifiesta en seis dimensiones: lúdica, deportiva, festiva, creativa, ecológica y solidaria.

La vivencia del ocio aumenta al incorporarse el tiempo para el recuerdo, el sentimiento que permite recordar una experiencia que se ha vivido de forma positiva y que, por tanto, pasa a convertirse en elemento motivador de una nueva experiencia. Es decir, el ocio propugna un dinamismo que permite vivir de forma gratificante un pasado, un presente y un futuro.

Otros autores españoles han reflexionado también sobre el ocio. Para Argyle (1996), el ocio es el conjunto de actividades que una persona realiza en su tiempo libre, porque desea hacerlas, sin presiones externas, con el objetivo de divertirse, entretenerse y desarrollarse a sí mismo.

Mundy (1998) y Dattilo (1998), consideran el ocio como un espacio en el que ha de estar presente la libre elección para el logro de una autorrealización, como un derecho de la persona y como un medio para la mejora de la calidad de vida.

Según Caride (1998), el ocio ha sido conceptualizado desde tres enfoques diferenciados:

a) Dimensión básica de la vida cotidiana de la persona en función de los hábitos y comportamientos socioculturales de su comunidad.
b) Derecho que ha de ser garantizado por las políticas de servicios sociales con el objetivo de reducir la inactividad y las conductas antisociales que puedan aparecer en el tiempo libre de las personas.
c) Factor de desarrollo integral de la persona humana, valorado como ámbito de expansión cultural idóneo para promover experiencias con fines formativos o terapéuticos.

A continuación exponemos las definiciones y orientaciones que proponen distintas asociaciones, tanto de ámbito internacional como nacional, en torno al tema del ocio y el tiempo libre en la sociedad actual.

a) Asociación Internacional de Ocio y Recreo (WLRA)

La Asociación Internacional WLRA (World Leisure & Recreation Association), define el ocio como:

  • Un área específica de la experiencia humana, con sus beneficios propios, entre ellos la libertad de elección, creatividad, satisfacción, disfrute, placer, y una mayor felicidad. Comprende formas de expresión cuyos elementos son de naturaleza física, intelectual, social, artística o espiritual.
  • Un recurso importante para el desarrollo integral de la persona y un factor fundamental de la calidad de vida.
  • Una actividad que fomenta la buena salud general y el bienestar, al ofrecer variadas oportunidades que permiten a individuos y grupos seleccionar actividades y experiencias que se ajustan a sus propias necesidades, intereses y preferencias. Las personas consiguen su máximo potencial de ocio cuando participan en las decisiones que determinan las condiciones de su propio ocio.
  • Un derecho básico, como lo son la educación, el trabajo y la salud, del que nadie debería ser privado por razones de edad, raza, religión, salud, discapacidad o condición económica.

La WLRA considera que:

  • El desarrollo del ocio se facilita garantizando las condiciones básicas de vida como son, la seguridad, cobijo, alimentación, educación, recursos sostenibles, equidad y justicia social.
  • Para conseguir un estado de bienestar físico, mental y social, un individuo o grupo debe ser capaz de identificar y lograr aspiraciones, satisfacer necesidades e interactuar de forma positiva con el entorno. Por lo tanto, se entiende el ocio como recurso para aumentar la calidad de vida.
  • Muchas sociedades actuales se caracterizan por un incremento de la insatisfacción, el estrés, el aburrimiento, la falta de actividad física, la falta de creatividad y la alienación en el día a día de las personas. Todas estas características pueden ser aliviadas mediante conductas satisfactorias de ocio.

World Leisure and Recreation Association.
International Charter for Leisure Education. ELRA (European Leisure and Recreation Association), Summer, 13-16, 1993.

b) Asociación Internacional de Personas con Retraso Mental (AAMR)

La A.A.M.R., en su manual "Retraso mental. Definición, clasificación y sistemas de apoyo" publicado en España en 1997, define el ocio como una habilidad adaptativa que hace referencia al desarrollo de intereses que reflejen las preferencias y elecciones personales y, si la actividad se realiza en público, la adaptación a las normas relacionadas con la edad y la cultura.

Comprende habilidades relacionadas con elegir y seguir los intereses propios, utilizar y disfrutar de las posibilidades de ocio en el hogar y la comunidad, solo y con los otros; jugar socialmente con iguales, respetar el turno, finalizar o rechazar actividades recreativas, ampliar la duración de la participación, y aumentar el repertorio de intereses, conocimientos y habilidades.

Las habilidades asociadas incluyen el comportarse adecuadamente en lugares de ocio y tiempo libre, comunicar preferencias y necesidades, participar de la interacción social, aplicar habilidades funcionales académicas, y mostrar habilidades para los desplazamientos.

En su manual más reciente: “Retraso mental. Definición, clasificación y sistemas de apoyo” (Alianza Editorial, Madrid 2004) encontramos algunas novedades en relación al concepto de ocio. Como podemos ver en la siguiente tabla, en la definición de retraso mental de 2002, el ocio deja de ser una habilidad adaptativa en sí misma, aunque continua estando relacionada conceptualmente con varias de otras habilidades. 

Asimismo, los conceptos de ocio y tiempo libre son también tenidos en cuenta en las siguientes dimensiones propuestas en el manual:

- Dimensión III: participación, interacciones y roles sociales.
Como uno de los factores de participación y estatus de rol: “conjunto de actividades apreciadas que se consideran normales para un grupo de edad específico”.

- Dimensión V: contexto (ambientes y cultura)
Como uno de los servicios que permiten a la persona crecer y desarrollarse y, como uno de los factores dentro del ambiente de un individuo que fomentan y mejoran su bienestar personal.

AMERICAN ASSOCIATION ON MENTAL RETARDATION. Retraso Mental, Definición, Clasificación y Sistemas de Apoyo. Madrid: Alianza.2004.

c) El Instituto de Estudios de Ocio (ADOZ) de la Universidad de Deusto (Bilbao)

El Instituto de Estudios de Ocio, perteneciente a la Cátedra de Ocio y Minusvalías de la Universidad de Deusto, propugna una visión esencialmente positiva y humanista del ocio, considerándolo como un ámbito imprescindible de la educación integral de la persona.

Estudia el ocio de las personas con discapacidad intelectual desde una perspectiva multidimensional, otorgándole un carácter preventivo, educativo, terapéutico, rehabilitador, pero fundamentalmente plantea el ocio COMO UN FIN EN SÍ MISMO.

Fomenta la integración de la persona con discapacidad intelectual en la sociedad, potenciando y desarrollando todo tipo de alternativas que tengan como objetivo su plena participación y reformando las iniciativas que tiendan a la marginación.

Al Instituto le preocupa e interesa que la acción del ocio sea gratificante y no posea un carácter utilitario, y que pueda ser llevado a cabo desde cualquiera de sus dimensiones: lúdica, creativa, festiva, ambiental-ecológica y solidaria.http://www.deusto.es